Abordamos en el presente post la incompatibilidad o dificultad de aplicar al delito de estafa la agravante genérica de abuso de confianza del artículo 22.6 del C.P, y la necesidad de acudir a la agravante específica que contempla el artículo 250.6º del C.P cuando habla de la estafa cometida con “con abuso de las relaciones personales existentes entre víctima y defraudador, o aproveche éste su credibilidad empresarial o profesional”.

En este sentido, la agravante genérica de abuso de confianza supone que el autor “se aprovecha de una especial relación de confianza con la víctima para cometer el delito” y ese vínculo de confianza que se quebranta puede corresponder a especiales relaciones o vínculos profesionales, laborales, de servicio, dependencia, convivenciales, de amistad.

En virtud de lo anterior, la Sala II del TS, en sentencia de 9 de octubre de 1989, entendió incompatible la aplicación de esta agravante genérica de abuso de confianza con la estafa, señalando que “es preciso entender que no cabe apreciar esta agravante en aquellos delitos en que tal abuso de confianza es inherente a los mismos y que la jurisprudencia de esta Sala ha declarado reiteradamente que así ocurre normalmente en los delitos de estafa”. Así pues, el TS declara la incompatibilidad de esta agravante salvo casos excepcionales en los que sí lo ha permitido, aunque no es lo habitual.

La conclusión a la que llega el TS en este sentido a la hora de entender dicha incompatibilidad  es lógica, ya que, en cualquier delito de estafa, en el que la víctima realiza un traspaso patrimonial a favor del defraudador, aquella debe confiar en lo que el estafador le dice, pues de lo contrario la estafa devendría siempre inútil, y ello al margen de cualquier estafa para que tenga efectos en el ámbito penal deber implicar “engaño bastante”.

No obstante lo anterior, y para dar una protección especial a aquellos supuestos en los que en la estafa exista un plus de culpabilidad, es decir, aquellos supuestos en los que además de quebrantar una confianza genérica, se realice la acción típica desde una situación de mayor confianza o de mayor credibilidad que caracteriza determinadas relaciones previas y ajenas a la relación subyacente, el legislador tuvo a bien establecer el subtipo agravado del delito de estafa contemplado en el artículo 250.6º del C.P, y donde el intervalo punitivo va de uno a seis años de prisión, y si bien su análisis ya fue objeto de un post anterior, aprovechamos el presente para su ampliación y con referencia al final del artículo a dicho post para una mejor comprensión.

En relación con lo anterior, y en cuanto a la aplicación del subtipo agravado, la Sentencia 295/2013 declara “que para encajar los hechos en el articulo 250.6º será necesario un plus, una confianza anterior y distinta a la que se crea con la relación que sirve de presupuesto a la apropiación indebida. Hay que ser cuidadosos y restrictivos en la aplicación del artículo 250.6º en los delitos de estafa para exigir “algo más” y soslayar el grave riesgo de incurrir en un bis in idem. No faltan posiciones en la dogmática que consideran un equilibrio imposible intentar descubrir como “dos” confianzas defraudadas: la genérica de toda apropiación indebida o estafa y otra superpuesta, determinante de la agravación. El principio de vigencia obliga a buscar un ámbito para ese subtipo querido por el legislador al menos con toda seguridad para el delito de estafa. Se encuentra ese espacio tal y como revela la jurisprudencia, exigiendo unas relaciones personales concretas entre víctima y defraudador, de las que se abuse específicamente en la dinámica comitiva y que representen un mayor desvalor”.

Dichas situaciones podrán darse cuando exista, por ejemplo, una relación de amistad previa, lo que hará que la víctima no active los mecanismos de protección que sí activaría en otra situación y de lo que se aprovecha el estafador, o cuando la víctima crea estar tratando con un determinado profesional o empresa y que haga más sencilla una transmisión patrimonial debido a la credibilidad que estos le puedan merecer.

Para una mayor información sobre el el subtipo agravado del delito de estafa del artículo 250.6º , pude pinchar AQUÍ